Modernidad vs. Necesidades Básicas: El Debate en Mazatlán Villa de Flores
La sierra mazateca de Mazatlán Villa de Flores se encuentra en la cañada del Estado de Oaxaca. Según el INEGI, este municipio tiene una población total de 12,722 personas, de las cuales 6,634 son hombres y 6,801 son mujeres. Estas personas viven en 113 rancherías o pequeños barrios, y 9,372 son hablantes de la lengua mazateca (INEGI, 2020). Las personas de entre 35 y 50 años son predominantemente monolingües en mazateco. Aquellas entre 20 y 35 años son bilingües, hablando tanto mazateco como español. Sin embargo, la mayoría de los jóvenes entre 15 y 20 años hablan solo español, una situación preocupante, ya que cada vez son menos los jóvenes que hablan mazateco.
Mazatlán Villa de Flores es uno de los 570 municipios del estado de Oaxaca. La lengua hablada en este municipio es una de las 16 variantes dialectales del mazateco, según datos del Instituto Nacional de Lenguas Indígenas. En México, se hablan 364 variantes lingüísticas y 68 lenguas reconocidas, reflejando una gran diversidad cultural y lingüística. El término “mazateca” proviene del náhuatl y significa “tierra de venado” (INALI, 2013).
Los mazatecos también se autodenominan “Mie’e niyu’u” (gente de hormigas) en su lengua materna. Esta designación se inspira en el sistema de organización colectiva y mutua observado en las hormigas, que colaboran para recolectar hojas, flores o frutas pequeñas, coexistiendo en armonía con la naturaleza. De esta manera, los mazatecos se identifican con la acción colectiva de las hormigas y unen fuerzas para recolectar sus alimentos. Basándose en este modelo, los mazatecos ven en la solidaridad, la empatía y el apoyo mutuo un camino hacia el progreso y desarrollo comunitario. Estos valores, que permiten a las hormigas prosperar, son también fundamentales para los mazatecos, quienes creen que el mismo pueblo puede generar y sostener estos principios para el bienestar común. Sin embargo, esta forma de vida y organización colectiva está desapareciendo debido a las políticas externas occidentales y al capitalismo, que nos empujan hacia una existencia más individualista.
Como oriundo de Mazatlán Villa Flores Teotitlán, Oaxaca, y hablante de la lengua mazateca, quiero aclarar que no tengo afiliación política alguna. Sin embargo, me preocupa profundamente el bienestar de mi comunidad, que enfrenta problemas de asimetría social y desigualdad económica. La violencia y el homicidio parecen no tener consecuencias para los responsables, lo que lleva a los habitantes a cometer crímenes de venganza o por conflictos de colindancias. La ley parece aplicarse sólo a los desfavorecidos, mientras que los poderosos quedan impunes, como lo describe Eduardo Galeano: “La justicia es como las serpientes que sólo muerde a los descalzos.”
Por otra parte, la decisión del presidente municipal actual de demoler una obra de techumbre para construir un mercado, a pesar de la falta de servicios básicos, es cuestionable. Las personas cercanas al presidente argumentan que con la construcción del mercado el pueblo se va modernizando. ¿Es razonable sacrificar las necesidades básicas de una comunidad en nombre de la modernidad? ¿O es que crear un mercado es sinónimo de modernidad, como consideran algunos defensores del proyecto? Los habitantes de la zona están molestos porque
prefieren soluciones a problemas urgentes, como la construcción de un hospital para cubrir la carencia de servicios de salud, que actualmente los obliga a viajar durante horas a Huautla de Jiménez (otro municipio de esta región) o incluso a ciudades más grandes para recibir atención médica. La falta de una universidad y oportunidades de empleo adecuadas también afecta a la comunidad. Estas decisiones arbitrarias solo generan conflicto y violencia entre los ciudadanos.
Aunque algunos pueden estar de acuerdo con la construcción del mercado, es crucial cuestionar si se consultó a todos los habitantes de Mazatlán Villa de Flores sobre este proyecto. La idea de modernidad es subjetiva, y es esencial considerar las necesidades y prioridades de la comunidad.
Por otro lado, la corrupción y el clientelismo son problemas persistentes en la comunidad, donde los políticos utilizan obras y proyectos como distracción para enriquecerse a costa del pueblo. Un ejemplo claro es el trato desigual que reciben los habitantes que no votaron por el presidente actual. Además, la exclusión y el cinismo de la autoridad son evidentes, como el cobro de cuotas para levantar demandas sobre homicidios y el apoyo a los delincuentes por ser allegados a los poderosos. Incluso los policías municipales tienden a amedrentar la integridad de los ciudadanos abusando de su autoridad. Por ejemplo, un joven que pasaba por la calle de Mazatlán Villa de Flores fue detenido y empujado contra la pared mientras otros policías revisaban su mochila. Cuando se dieron cuenta de que el joven no llevaba nada peligroso, lo soltaron. Es evidente que la fuerza policiaca de la agencia municipal se usa para oprimir los derechos de los ciudadanos. Cuando el servidor público utiliza la fuerza en contra de los ciudadanos inocentes, no se garantiza la seguridad del pueblo.
Cuando un ciudadano exige justicia, la policía municipal a menudo los etiqueta como conflictivos. La autoridad muestra servilismo hacia sus allegados, y los servicios públicos deficientes en Mazatlán tienden a utilizar represalias, ya sean verbales o físicas. ¿Cómo podemos hablar de justicia, derechos y democracia cuando la autoridad de Mazatlán Villa de Flores no aplica estos principios de manera justa y equitativa?
Es fundamental identificar lo justo e injusto, lo bueno y lo malo, para tomar acciones correctas. Benito Juárez lo resumió bien: “Malditos aquellos que con sus palabras defienden al pueblo y con sus hechos lo traicionan.” Esto subraya la importancia de la honestidad y la transparencia en la gestión pública.
Es hora de que nos unamos para exigir justicia y equidad para nuestra comunidad. Como ciudadanos, debemos reflexionar sobre nuestro pasado y reconocer que muchos políticos solo han representado intereses personales y han comprado votos. ¿Qué futuro les espera a las nuevas generaciones si seguimos creyendo en las promesas de los políticos? Necesitamos tomar acción y unirnos para provocar un cambio. Unidos, jamás seremos vencidos.
Es fundamental exigir una auditoría ciudadana u organizar un foro comunitario para discutir cuántas obras se han construido durante el sexenio del presidente y cuánto se ha gastado, así como conocer el presupuesto total que recibe el municipio para garantizar la transparencia y combatir la corrupción. Para lograr esto, es necesario:
- Definir los objetivos de la auditoría, ya sea revisar el uso de los fondos públicos o evaluar su eficiencia.
- Reunir a grupos de ciudadanos, expertos y organizaciones comunitarias para supervisar el
- Solicitar documentos y datos relevantes a las autoridades y realizar entrevistas con funcionarios y miembros de la comunidad.
- Analizar la información recopilada y evaluar la eficiencia y transparencia en la gestión pública.
- Compartir los hallazgos y recomendaciones con la comunidad y las autoridades.
El objetivo es asegurar que los derechos de los ciudadanos no sean ignorados y que las necesidades prioritarias de los habitantes sean atendidas con la mayor transparencia posible.
Recuerda: “El político que compra votos utiliza una táctica corrupta para su beneficio personal, tratando la presidencia como una inversión. Al hacerlo, no sirve al pueblo, sino que lo explota, socavando la democracia y perpetuando la corrupción.”
“Un pueblo informado es un pueblo consciente”
“Solo el pueblo puede salvar al pueblo” (Ricardo Flores Magón).
Autor: Mazatl venado
Archivo personal (2024)
Semblanza:
Soy hablante proficiente de la lengua mazateca y profesor en la educación básica en la Ciudad de México.
Bibliografía
Instituto Nacional de Estadísticas y Geografía (INEGI). (2020). Disponible en https://cuentame.inegi.org.mx/monografias/informacion/oax/territorio/div_municipal.aspx?te ma=me&e=20
Instituto Nacional de Lenguas Indígenas (INALI). (2013). Disponible en https://site.inali.gob.mx/pdf/catalogo_lenguas_indigenas.pdf

