Plebe
Poemas de rebeldía
Germán List Arzubide
A la memoria de Ricardo Flores Magón. Anarquista. Asesinado por el capitalismo
Y a la de todos los mártires de la lucha social. 1925
Ricardo Flores Magón en su muerte
(Fragmento)
Ricardo Flores Magón fue un rebelde que pasó por la vida pugnando por arrancar a los parias de todas las tiranías por las que viven de rodillas-
La tiranía de los gobiernos;
La tiranía de las religiones;
La tiranía de los vicios;
En un pueblo despreciable donde todo se vende, hasta la libertad, en donde se calcula en dinero la esclavitud de otros pueblos infelices por débiles, en un pueblo orgulloso y brutal en donde en nada entienden de nobles ideas ni de humanos ensueños, ha muerto Flores Magón encarcelado, enfermo, abandonado, triste. Así como han muerto, así como morirán todos los redentores, todos los iluminados.
Un día se levantan como un símbolo de amor entre la maldad ambiente, y los egoístas que ven en ellos los que arrancan las caretas, les caen como pumas, hambrientos por despedazarles. Es la edad roja de los crucificados, de los hartos al lado de los menesterosos, de los oprimidos y de los opresores. Edad de sombra. Y los videntes, vienen y pueblan los confines con su voz redentora donde dicen de la gran luz que se avecina; y los hombres ahogados de dolor y de rabia no los oyen.
Mueren para la vida, mas su palabra vibra en el corazón de la noche y uno a uno van formando, así como un haz de rayos que bastan para encender la tierra en todos sus ámbitos.
Glorioso destino el suyo por traer en su mensaje la anunciación de la justicia sobre todas las cosas humanas. Hombres superiores a su época que viene a señalar a los demás las rutas felices que han visto sobre las cumbres de sus ansiedades.
Quede su nombre palpitando como un astro que nos ciegue a todas nuestras miserias, para alcanzar así las cumbres máximas que él tantas veces frecuentó en sus sueños de profeta.
Armando List Arzubide

Manos Obreras
Germán List Arzubide
Camarada:
de apretar la herramienta
tus manos se han cerrado,
y hoy son dos masas rudas;
en la aurora sangrienta
que ya anuncia la fuga del pasado,
serán tus armas mudas.
No gritarán como el fusil;
pero su trágico clamor
será verlas alzarse llenando el horizonte.
Manos cerradas que en el basto confín,
serán la marejada del furor,
el pavoroso monte
que oculte al vengador.
Alza presto tus manos
que hizo armas la tarea;
que el opresor las vea
a esta primera luz de tintes rojos,
en sangrientos manojos
mostrando u amenaza,
como una enorme tea
que hace la aurora por doquier que pasa.
apretad la herramienta.
¡Oh manos, rudas manos!
que pronto vuestra huella mugrienta
ha de manchar el cuello de los tiranos.

